Por Almendra Ortiz

 

¿No sé si alguna vez vieron la película chic-flic de Como perder un hombre en 10 días o How to lose a guy in 10 days? Estoy segura que sí, porque la pasaron todos los días en la tele por varios años. Pero si no la viste tampoco importa porque en todas las revistas, en los post de Facebook, siempre te encuentras estas recetas simplificadas de momentos aparentemente prácticos con tips muy sencillos.

Pues este post no es eso, es todo lo contrario, podría más bien ser una crítica a estos pasos simplificados y en el camino compartirles de la experiencia atemporal, difícil de marcar en tiempos y sencillos tips de la evolución de la Red de Bancos de Alimentos de México, la organización con la que colaboro. www.bamx.org.mx

Hace 5 años me invitaron a trabajar en esto y como muchos de ustedes seguro les pasó pregunté: ¿Qué es esto de los Bancos de Alimentos? No tenía ni idea de que se trataba esto y eso es que, según yo, conocía bien al sector. En mi entreviste me contaron que rescataban alimento para entregarlo a poblaciones vulnerables y que esta misión se replica en más de 32 países y más de 800 bancos de alimentos. Sí rescatar, como Robin Hood pero con alimento. (Hace un año leí que una chica nombró a su organización “Robin Food”, he de confesar envidié mucho su nombre creativo)

En fin, tres o cuatro años después desempolvamos el potencial ambientalista de la organización, que por supuesto estaba completamente en nuestro discurso pero que no figuraba como herramienta y quizás tampoco como parte de la misión principal. Nuestro discurso siempre estuvo enfocado en la parte social, pero lo ambiental no tenía tanta fuerza. “Sabemos que hay alimento que se desperdicia y que hay más de 50 millones de pobres en México, ¡por favor únete!” *texto en nuestras láminas de power point*

Más adelante, después de múltiples conversaciones con diferentes sectores, logramos que Banco Mundial (la otra entidad económica internacional) patrocinara un estudio que investigara no sólo lo social y lo económico, sino cuál era la afectación ambiental de tirar el alimento. En pocas palabras, este estudio dice que 20.4 millones de alimentos se desperdician en México, el 34% de lo que se produce anualmente y que este desperdicio representa la contaminación ambiental de toda la flota vehicular del DF (sí DF), Guadalajara y Monterrey juntos. Y que el desperdicio de agua podría abastecer todo el problema de abastecimiento en México.

Estas cifras definitivamente nos han dado una nueva perspectiva y algo mejor aún es que han permitido que tengamos nuevas conversaciones con diferentes públicos en México y en otras partes del mundo. No es que combatir el hambre sea menos importante, ¡por supuesto que no! Pero probablemente este tema ha estado tan presente en nuestras conversaciones o noticias que lamentablemente se ha normalizado, un problema de enorme gravedad de afectación a nuestros derechos más básicos como humanos. Pero, a veces darle un giro a lo que haces refresca tu enfoque y permite ver las cosas con una nueva óptica que refuerza tus objetivos e impulsa tu causa. Esto no es cosa fácil, en definitiva, ha sido una lucha de años que no podría resumirse en 10 simples pasos.

 

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