El 8 de marzo de 2016 se llevó a cabo la designación oficial de la Ciudad de México como Capital Mundial del Diseño en 2018, tras lo cual la capital de la República Mexicana se une a una red internacional de ciudades que buscan, a través de un programa público y un plan de legado, consolidar al diseño como un configurador de la vida material y de las ideas hacia el beneficio de la vida en las ciudades.

Se estima que el 80% de la población de Latinoamérica vivirá en urbes para el año 2020, por lo que es esencial convertirlas en espacios eficientes y brindadores de bienestar. Adicionalmente, cabe mencionar que hoy la mitad de los seres humanos de la Tierra viven en conglomerados citadinos.

De ahí que a la Organización Mundial del Diseño (World Design Organization) se le haya ocurrido designar cada dos años a la Capital Mundial del Diseño. La WDO es una organización no gubernamental que promueve el diseño no como algo que tenga que ver con lujo, interiorismo o galerías de arte, sino como una disciplina que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas que habitan las grandes urbes. Así, busca difundir su idea de que un mejor diseño de ciudad es equivalente a una mejor calidad de vida, ya que permite imaginar y materializar cambios en paradigmas de expansión, infraestructura y distribución urbanas.

La Ciudad de México es la primer urbe americana en recibir esta distinción.

La capital de los mexicanos es la sexta ciudad en ser Capital del Diseño (después de Torino, Seul, Helsinki, Cape Town y Taipei) y además es la primer urbe americana con esta distinción.

El comité organizador consideró que la CDMX cumplió con los requisitos al ser una ciudad que ha demostrado pasión y entusiasmo por el diseño. Así mismo, ha mezclado sus tradiciones con la modernidad de forma innovadora, mediante programas de salud, comunicaciones, seguridad, transporte compartido, parques y jardines urbanos, por mencionar algunos aspectos.

El tema central de la Ciudad de México como Capital del Diseño es “Diseño Socialmente Responsable” y durante 2018 se han estado promoviendo 6 ejes de trabajo:

  • Habitantes
  • Movilidad
  • Identidad de la ciudad
  • Medio ambiente
  • Espacio público
  • Economía creativa

Así mismo, la consigna es seguir encontrando muchas áreas de oportunidad, sobre todo tomando en cuenta que es una ciudad hiperconectada y una capital cultural, de negocios y académica.

De esta forma, desde la perspectiva del diseño se están proponiendo soluciones para problemas de metrópolis igual o más caóticas que la Ciudad de México, como el abasto y distribución del agua, la falta de espacios de convivencia y áreas verdes, la arquitectura funcional, etc. Es decir, las reflexiones no tienen que ver con lo artístico, sino con soluciones concretas para problemáticas reales.

Estamos orgullosos de pertenecer a una ciudad que cada vez más innovadora y sobre todo de participar en actividades socialmente responsables.